El origen de la tarta de queso vasca se remonta a San Sebastián, famosa por su rica tradición culinaria y su vibrante escena gastronómica. Los orígenes de esta receta salen de la Parte Vieja de Donostia, en la década de 1990.
La receta de la tarta de queso vasca es sorprendentemente simple en cuanto a ingredientes. Solo se necesitan queso crema, azúcar, huevos, nata (crema de leche) y un poco de harina. Sin embargo, el secreto está en la técnica: hornearla a una temperatura muy alta, generalmente alrededor de 200-210 grados, lo que permite que los bordes se quemen y caramelicen, mientras que el interior se mantiene suave y cremoso.
A lo largo de los años, la tarta de queso vasca ha ganado una reputación internacional. Chefs y amantes de la repostería de todo el mundo han recreado esta tarta, y muchos restaurantes de alta cocina han incorporado sus propias versiones en sus menús. La sencillez de la receta permite que cada chef ponga su toque personal, añadiendo ingredientes como vainilla, limón, o incluso variaciones saladas.
La popularidad de la tarta de queso vasca refleja la capacidad de la gastronomía vasca para combinar tradición e innovación. Lo que comenzó como un experimento en un pequeño restaurante de San Sebastián se ha convertido en un fenómeno global, demostrando que a veces, las ideas más simples pueden resultar en las creaciones más exquisitas. La tarta de queso vasca es un testimonio del poder de la creatividad culinaria y la pasión por la buena comida.
En los restaurantes perretxiCo hacemos nuestra propia versión de la casa de la tarta de queso vasca: la hacemos con queso de oveja curado que rallamos por encima. ¿No la has probado? ¡Ya estás tardando en venir a ser un disfrutón en perretxiCo! También puedes probar nuestra receta en la propia Donostia con nuestros compañeros de Jose Mari Taberna en la Parte Vieja donde toda esta maravilla empezó.